Son muchos los temores que impiden empezar en el camino del emprendimiento, pero tal vez uno de los que más afecta es el de creer que no se puede empezar sin el conocimiento administrativo; sin embargo, con el tiempo me he dado cuenta que no es así, porque lo más importante es el conocimiento que se tiene de la idea (el conocimiento técnico, ése que le permite crear su producto o prestar un servicio) y, sobretodo, los deseos de volver realidad un sueño. El resto será parte del proceso natural de formación del emprendedor.
Hace unos días escuchaba a un colega decir:
"La estrategia está en escuchar a las personas que se deben escuchar. Prestar atención a cada una de ellas es estratégico, pues seguro que harán comentarios sobre su conocimiento, su actitud y su plan de vida. Y cuando va a intervenir, hablar con estrategia, convencido de la idea, del conocimiento, del equipo de trabajo, de las bondades y ventajas del producto o servicio. Si hay temores es mejor regresar a la bilioteca, leer y regresar al ruedo"
En camino es largo, pero va puliendo y madurando las habilidades y destrezas de cada emprendedor.
Nuestros hábitos
Les comparto una reflexión que encontré en mi biblioteca de Podcast. Pienso que es importante para el tema que estamos tratando.
"Los hábitos que normalmente llevamos están determinados por nuestras emociones y éstas a su vez son el resultado de estímulos que sin querer recogemos de la sociedad, sus vanidades, mentalidades y carencias. Por eso, se aconseja recorrer el camino del guerrero, el camino que recorren todos aquellos símbolos de vida, todos aquellos que comenzaron con pequeños espíritus de empresarios y terminaron creando instituciones; que aún después de su muerte, perduran"
Duración: 47 seg.
Formato: MP3
“Un buen empresario no se preocupa por generar productos sino por crear empresa”